Doctora en Sociología

María Emilia Tijoux: “La llegada de los inmigrantes es una riqueza, nos ofrecen un montón de cosas interesantes”

La experta en inmigración visitó  Santo Tomás Ovalle y realizó una charla en la que derribó varios de los mitos sobre la migración.

Con una vasta experiencia en la investigación social, la doctora en Sociología, María Emilia Tijoux  se ha dedicado a estudiar el fenómeno de la inmigración en nuestro país. En ellos retrata cómo es la vida de los extranjeros que optan por vivir en nuestro país y que esperan, con esto, mejorar su calidad de vida.

Gracias al financiamiento del FONDECYT ha participado y elaborado proyectos en este sentido. En el año 2010 fue coinvestigadora del proyecto “Trayectorias laborales de los inmigrantes peruanos en Chile: estrategias de estructuración de la movilidad ocupacional ascendente”. En el año 2011 fue investigadora responsable del proyecto “Vida cotidiana de niñas y niños hijos de inmigrantes peruanos en los espacios sociales escolares: capitales, tácticas y estrategias para la integración en Chile” y en el año 2013 realizó la  investigación “Inmigrantes ‘negros’ en Chile: prácticas cotidianas de racialización/sexualización”. Mientras que en el año 2016 publicó el libro “Racismo en Chile. La piel como marca de la inmigración”.

En su paso por Ovalle tuvo la oportunidad de dar una charla a estudiantes de la carrera Técnico en Trabajo Social del IP-CFT Santo Tomás. Varias e interesantes reflexiones pudo compartir con los futuros profesionales que siguieron atentamente su intervención.

¿Cuál es la relevancia que tiene para usted compartir sus conocimientos con estudiantes de regiones?

Primero, tiene que ir un agradecimiento, porque yo creo que la gente dispuesta a escuchar y a reflexionar es el principal agente de cambio de lo que se puede hacer más adelante. Después, hay ciertas limitaciones en poder decir lo que uno dice, sin embargo, yo pienso que si uno puede transmitir alguna de las cosas que hace, puede despertar algo en la gente, sobre todo en este tipo de carreras, encontrarse con ese otro, con esa otra que  está viviendo situaciones complicadas, de mucho sufrimiento, mucho dolor y lograr enfrentarse a ese sufrimiento de una manera menos fría, digamos más calurosa, acogedora.

¿Cómo cree que fue la recepción de los estudiantes?

En realidad, yo misma estoy conmocionada, porque vi tanto interés, que eso me da mucha esperanza de pensar que estas situaciones pueden cambiar no en tanto tiempo más, que es posible que esto cambie. Efectivamente la llegada de los inmigrantes es una riqueza, nos ofrecen un montón de cosas interesantes, podemos aprender un montón de cosas, debatir, reflexionar, intercambiar ideas y esto hay que aprovecharlo.

¿Cuáles son las principales conclusiones de sus estudios?

Una de las cosas que surge, es qué hay mayores posibilidades en proporcionar o aprender sobre elementos de cambio cuando se trata de niños y adolescentes. Los inmigrantes son personas que llegan muy jóvenes, recién tienen niños cuando llegan acá, o los niños llegan muy chicos, porque es fuerza de trabajo joven. Esos niños van vinculándose con los niños chilenos, ya los niños están viendo en sus salas de clase, niños de todas partes, esa diversidad hace que estos niños nuestros ya no tenga la misma mirada que a lo mejor tuvimos nosotros o han tenido otros frente a esto. Esa es una de las principales conclusiones que estamos sacando.

Hemos vistos en los últimos estudios una suerte de decálogo que han hecho los niños en los colegios  y los pegan en sus salas de clases diciendo ‘en esta clase está prohibido tratar mal a nadie, discriminar’. Eso no lo había visto nunca, esa es una de las conclusiones iniciales de las cosas que estamos haciendo.

¿Y qué pasa con los adultos?

Todavía no se ha logrado cambiar un poco la mentalidad de lo que está ocurriendo con las mujeres caribeñas, hay mucho rechazo a la mujer colombiana, dominicana, por su color, por la forma de su cuerpo, por su forma de ser, eso todavía cuesta o va a costar para que cambie.

Luego, esto no es una conclusión, sino que una constatación, es la explotación a los inmigrantes haitianos, están trabajando en condiciones prácticamente de esclavitud, ojalá que con esto, se tenga una posibilidad de pensar esto que está ocurriendo, no puede ser que estén hacinados, viviendo en las condiciones en las que están, sólo porque tienen que trabajar.

Y veras como quieren en Chile…

Uno tiende a pensar que los chilenos podrían ser más acogedores con los inmigrantes, puesto que cómo país tenemos en nuestra historia reciente, producto de la dictadura, un gran número de emigrantes, algunos de los cuales regresaron y conocen cómo se vive de inmigrante…

La dictadura nos enseñó a ser muy individualistas, a no pensar en eso, a tener un modo de entender al mundo desde Chile mismo, exaltando la cosa nacional, buscando forjar unas identidades híper conservadoras, por lo tanto no se podía ver lo que ocurría afuera. Quizás la manera en que nosotros somos, hace que el chileno que regresa no se siente inmigrante, y quizás si viene de un país europeo se siente más europeo que cuando se fue y eso vuelve a ser el mismo lío de nuevo, una y otra vez.

Derribando mitos

Una de los argumentos de las personas que están contra la inmigración, es que ésta trae delincuencia, ¿qué es lo que usted ha podido constatar?

Menos del 1% corresponde a delitos en los que  los inmigrantes son responsables. Yo conozco a muchos inmigrantes en los campamentos de Antofagasta, trabajo en ellos, conozco a la gente de allí, se les ha estigmatizado de una manera terrible, efectivamente hay algunos delitos, pero en los campamentos de Antofagasta viven no solamente colombianos, hay peruanos, bolivianos, hay chilenos también y algunos argentinos, lamentablemente se hacen unas historias y unas ideas que son estereotipos, los estereotipos, según un autor es una idea en la cabeza que se convierte en verdad.

Otros de los reclamos frecuentes, es que ‘los inmigrantes vienen a quitarle el trabajo a los chilenos’…

Me parece que es muy importante aclarar que no es verdad que vienen a quitarle el trabajo a los chilenos, porque hay trabajos que los chilenos no quieren hacer, segundo, hay empresarios que explotan y se aprovechan de los inmigrantes en este país y que ganan más teniendo a varios inmigrantes, sobre todo cuando no hablan la lengua, cuando están en una situación irregular.

También hay mucha mitología y esto me interesa mucho decirlo, porque es una cosa muy falsa, que los inmigrantes han traído enfermedades a Chile. El VIH, el sida, comenzó en Chile en los sectores de las minas muchos años antes que llegarán inmigrantes a nuestro país. Luego se les acusa de traer enfermedades graves como la lepra, eso es absolutamente falso, está comprobado científicamente, pero lamentablemente cuando el rumor se corre, se arma una especie de nube que se mete en la cabeza de la gente y uno termina creyendo cosas que son absolutamente falsas.

Los chilenos también han sido estigmatizados fuera de nuestro país…

En el extranjero también hubo chilenos que cometieron delitos, fueron muy pocos, sin embargo, en algunos países hubo letreros que decían ‘si ven a un chileno robando no le haga caso porque es su cultura’. Yo no estoy de acuerdo en que digan algo así sobre mí o sobre algún chileno que jamás ha cometido un delito en el extranjero, por eso es que siempre vuelvo a lo que nos ha ocurrido afuera para entender lo que le pasa a la gente cuando está acá.

Ley de extranjería

¿Cuál es su opinión sobre proyecto que modifica la ley de migraciones de 1975?

Tenemos que luchar por una ley de migraciones que sea realmente una ley de migraciones y no una ley de extranjería. El nuevo proyecto de ley, que hay ahora para los inmigrantes, desconoce el millón y medio de chilenos que viven en el extranjero, no hay ninguna política de retorno, de ayuda a los estudiantes, a los jubilados, a la gente que se quiere venir a morir a Chile.

Luego esta ley, se llama de migraciones pero es de extranjería, está hecha dándole todo el poder a las policías y sin instituciones. Hay que crear una institución por las migraciones, que beneficie a los inmigrantes y no dejar el poder de las decisiones en manos de  las policías chilenas, eso ha traído tremendos efectos negativos. Entonces, en las políticas debe estar la educación, la salud, la cultura, la formación en las universidades, con cursos especializados que formen a los psicólogos, sociólogos, educadores, para que la gente aprenda de las culturas y principalmente de las culturas mayoritarias que han llegado a Chile. Estas son algunas de las tantas cosas que trabajamos en la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Pro Migrantes, que funciona de norte al sur de Chile