El campamento de verano es un programa que cada año da la posibilidad a 20 estudiantes de viajar y recorrer China por 17 días. La delegación, compuesta por jóvenes de distintas zonas de Chile, participará de cursos de idioma y cultura en la Universidad de Anhui y visitará  lugares emblemáticos del Gigante Asiático.

Cuando Lisette y Madeleine comenzaron a estudiar chino mandarín en el Instituto Confucio Santo Tomás de Chillán soñaban con algún día viajar a China. Sus ganas y entusiasmo en el aprendizaje del idioma tuvieron su recompensa y ambas fueron seleccionadas para participar del Campamento de Verano 2017, que por quinto año consecutivo realiza el Instituto Confucio junto al Ministerio de Educación de la República Popular China y la Universidad de Anhui.

Primeros acercamientos

Lisette Quinteros tiene 20 años y es estudiante de tercer año de Administración de Empresas en el Instituto Profesional Virginio Gómez. Conoció el idioma chino en su Liceo Marta Brunet Cáraves y luego continuó con su aprendizaje en el IC ST de Chillán. Representó a su establecimiento el año 2014 en la versión para secundarios del Concurso Puente Chino, donde obtuvo el 4° lugar y el premio a la mejor presentación artística.

“Me llamó la atención estudiar chino porque todos decían que era el idioma del futuro. A mí siempre me ha gustado su cultura; tienen tantos años de historia que siempre quise aprender de ellos, y el Liceo fue el primer acercamiento que tuve”, afirma Lisette.

Por su parte, Madeleine Muñoz a sus 25 años trabaja como asistente social, carrera que estudió en el Instituto Profesional Santo Tomás. Asegura que conocía aspectos culturales chinos que le llamaban la atención (como el matrimonio tradicional y la ceremonia del té) y que siempre tuvo la inquietud de aprender el idioma por lo que cuando se presentó la oportunidad de ingresar a estudiarlo al IC ST no lo pensó dos veces. “Dicen que es el idioma más difícil del mundo y eso me causaba curiosidad. Yo decía, cómo va a ser tan difícil que no se va a poder aprender, así que apenas pude lo comencé a estudiar y no lo encontré para nada difícil. Ya terminé el segundo nivel y pronto comenzaré el tercero”, aseguró.

Poner en practica lo aprendido

En cuanto a las expectativas del viaje, ambas se confiesan. “Será una experiencia inolvidable, voy a conocer gente nueva, estudiar, conocer su cultura, algunos templos y lugares turísticos. Me gustaría aprender más sobre la caligrafía, las etnias… en realidad de toda su cultura”, señala Lisette. Madeleine, a su vez, afirma estar muy agradecida y emocionada por esta oportunidad. “Quiero vivir algunos aspectos de la cultura milenaria china, pero por sobre todo poner en práctica todo lo que he aprendido en el idioma, poder comunicarme y que haya una buena retroalimentación”, cerró.

 Lisette y Madeleine serán parte de una delegación compuesta por 20 alumnos del Instituto Confucio Santo Tomás de diversas regiones del país, quienes acompañados por una docente nativa recorrerán el gigante asiático desde el 27 de junio al 15 de julio, visitando lugares emblemáticos e instituciones educativas como la Universidad de Anhui, entidad socia de la casa de estudios tomasina.